- No quiero destruir mi vida. ¡Pero sigo teniendo sed!
Encuentra agua pura
- ¿Donde?
¡Pide que llueva!
- ¿Cómo?
Busca el amor
- No te entiendo
Me comentaste que hay una muchacha muy linda que te inspira cosas buenas. Piensa en ella. En sus ojos, en su dulzura.
- ¡Se dice fácil!
Hijo, sólo el amor cambia vidas; puede impulsar al peor de los hombres a ser más grande, más noble, más honesto...
(*) Extraido de Los Ojos de mi Princesa de Carlos Cuauhtémoc Sánchez