- No quiero destruir mi vida. ¡Pero sigo teniendo sed!
Encuentra agua pura
- ¿Donde?
¡Pide que llueva!
- ¿Cómo?
Busca el amor
- No te entiendo
Me comentaste que hay una muchacha muy linda que te inspira cosas buenas. Piensa en ella. En sus ojos, en su dulzura.
- ¡Se dice fácil!
Hijo, sólo el amor cambia vidas; puede impulsar al peor de los hombres a ser más grande, más noble, más honesto...
(*) Extraido de Los Ojos de mi Princesa de Carlos Cuauhtémoc Sánchez
miércoles, 9 de noviembre de 2011
domingo, 23 de octubre de 2011
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Jaja, ¿qué pasa? ¿estás nervioso?
- No, para nada
Pues yo te noto ansioso, te bañas más seguido y has vuelto a usar ese gel para el cabello (maricón)
- Es que ya no hace tanto frio, y además no es un gel, es crema para peinar... (eso sonó más marica todavia...)
Sea como sea, yo diría que estás enamorado
- ...
y ¿qué tiene de malo?
- No estoy enamorado, me está empezando a gustar alguien, es diferente. Y... no lo sé, me siento como si estuviera traicionando a...
No estás traicionando a nadie. Es más, ella ya te superó hace mucho. Sigue con tu vida, busca tu felicidad.
- Pero... ¿todos esos recuerdos? ¿todo lo que alguna vez hice por ella? ¿todo lo que aprendi y cambie por ella? ¿todo eso se debe ir al olvido?... no me parece
Los recuerdos, sólo eso son. Jonathan, es hora de que empieces a formar nuevos recuerdos y a ser feliz, lo mereces.
- Pero...
Cállate y anda báñate, échate todas esas cosas de maricas en tu cabello y arréglate. Anda a verla. Corre.
- Creo que tienes razón. Esta bien, iré a bañarme. Deseame suerte
- No, para nada
Pues yo te noto ansioso, te bañas más seguido y has vuelto a usar ese gel para el cabello (maricón)
- Es que ya no hace tanto frio, y además no es un gel, es crema para peinar... (eso sonó más marica todavia...)
Sea como sea, yo diría que estás enamorado
- ...
y ¿qué tiene de malo?
- No estoy enamorado, me está empezando a gustar alguien, es diferente. Y... no lo sé, me siento como si estuviera traicionando a...
No estás traicionando a nadie. Es más, ella ya te superó hace mucho. Sigue con tu vida, busca tu felicidad.
- Pero... ¿todos esos recuerdos? ¿todo lo que alguna vez hice por ella? ¿todo lo que aprendi y cambie por ella? ¿todo eso se debe ir al olvido?... no me parece
Los recuerdos, sólo eso son. Jonathan, es hora de que empieces a formar nuevos recuerdos y a ser feliz, lo mereces.
- Pero...
Cállate y anda báñate, échate todas esas cosas de maricas en tu cabello y arréglate. Anda a verla. Corre.
- Creo que tienes razón. Esta bien, iré a bañarme. Deseame suerte
lunes, 26 de septiembre de 2011
...
Han pasado más de 3 semanas desde que dejamos de hablarnos.
Han sido unas tres semanas muy particulares, muy malas diría yo. Entre lo peor que pasó, es que tuve un accidente con mi auto... me salvó el airbag. Desde entonces mi auto esta en el taller, mañana saldrá (que bendita coincidencia); pero lo pondré a la venta.
Luegos unos problemas de salud de mi padre, que afortunadamente no fue grave, aunque por un momento lo pareció... la verdad, yo ya me estaba preparando para lo peor.
En estas semanas he tenido sentimientos encontrados. Los primeros días la pasé tranquilo, con esa paz que me dio el haberte dicho todo lo que siempre quise decirte; aunque me despertaba en la madrugada repentinamente, durante 9 días (ya quería que acabe).
El último sábado la pasé sólo en mi casa, mis padres y mi hermana salieron. Rebuscando entre las cosas que saque de mi auto después del accidente, encontré los cigarros que dejaste la última vez que nos vimos. Nunca había fumado antes, y la verdad tenía toda la intención de seguir así hasta el final; pero motivado por sentir lo que tu sentiste durante las últimas semanas de nuestra relación (me contaste que fumabas frecuentemente), decidí abrir la cajetilla y sacar uno. Lo encendí y por un momento pensé en apagarlo, y seguir con mi plan de no fumar; pero la curiosidad pudo más.
Nunca antes había fumado, y desconocía los efectos que me causaría... sabes, ahora te entiendo. Debiste haberte sentido muy mal durante esas últimas semanas para recurrir al cigarro.
Aquel sábado, sentía una gran angustía y ansiedad por verte, por hablar contigo; pero el cigarro me dio una sensación de tranquilidad, que elimino toda angustía y ansiedad mía. Estaba en otra.
Decidí que un cigarro bastaría, yo ya me sentía muy bien. Eran las 12 am. y me encontraba completamente sólo en casa. Aburrido y con ganas de que la noche no acabe aún, decidi poner musica y abrir una cusqueña red lagger (con el alcohol no tengo ningun problema, somos viejos amigos), y en medio de esa tranquilidad que me dió el cigarro, recordé toda nuestra historia desde que nos conocimos, y hasta lei una vieja conversación de msn.
Fue como si en ese instante, todo hubiese vuelto a ser como antes. Me reía recordando los buenos momentos, me criticaba a mi mismo por mis errores, te reprochaba a ti por los tuyos. Durante tres interminables horas, sentí que estabas junto a mi. Fue algo bonito, tal vez loco, talvez iluso, y hasta patético talvez, pero que mierda, me hizo feliz.
En ese lugar tan privado, tan mío como dirías tú, estabamos juntos de nuevo, y eramos felices.
Es sólo mi imaginación, lo sé. No es real. Pero eso no quita lo que sentí. Fue genial verte otra vez, y punto. Recordar es volver a vivir, y yo, durante esas tres horas, viví mi vida como siempre quise, llena de sentimientos intensos, amor y risas.
Espero que estés muy bien, y ya estaremos viendonos en otra oportunidad, lo más probable, en mi imaginación.
PD: que tengas un feliz cumpleaños.
Han sido unas tres semanas muy particulares, muy malas diría yo. Entre lo peor que pasó, es que tuve un accidente con mi auto... me salvó el airbag. Desde entonces mi auto esta en el taller, mañana saldrá (que bendita coincidencia); pero lo pondré a la venta.
Luegos unos problemas de salud de mi padre, que afortunadamente no fue grave, aunque por un momento lo pareció... la verdad, yo ya me estaba preparando para lo peor.
En estas semanas he tenido sentimientos encontrados. Los primeros días la pasé tranquilo, con esa paz que me dio el haberte dicho todo lo que siempre quise decirte; aunque me despertaba en la madrugada repentinamente, durante 9 días (ya quería que acabe).
El último sábado la pasé sólo en mi casa, mis padres y mi hermana salieron. Rebuscando entre las cosas que saque de mi auto después del accidente, encontré los cigarros que dejaste la última vez que nos vimos. Nunca había fumado antes, y la verdad tenía toda la intención de seguir así hasta el final; pero motivado por sentir lo que tu sentiste durante las últimas semanas de nuestra relación (me contaste que fumabas frecuentemente), decidí abrir la cajetilla y sacar uno. Lo encendí y por un momento pensé en apagarlo, y seguir con mi plan de no fumar; pero la curiosidad pudo más.
Nunca antes había fumado, y desconocía los efectos que me causaría... sabes, ahora te entiendo. Debiste haberte sentido muy mal durante esas últimas semanas para recurrir al cigarro.
Aquel sábado, sentía una gran angustía y ansiedad por verte, por hablar contigo; pero el cigarro me dio una sensación de tranquilidad, que elimino toda angustía y ansiedad mía. Estaba en otra.
Decidí que un cigarro bastaría, yo ya me sentía muy bien. Eran las 12 am. y me encontraba completamente sólo en casa. Aburrido y con ganas de que la noche no acabe aún, decidi poner musica y abrir una cusqueña red lagger (con el alcohol no tengo ningun problema, somos viejos amigos), y en medio de esa tranquilidad que me dió el cigarro, recordé toda nuestra historia desde que nos conocimos, y hasta lei una vieja conversación de msn.
Fue como si en ese instante, todo hubiese vuelto a ser como antes. Me reía recordando los buenos momentos, me criticaba a mi mismo por mis errores, te reprochaba a ti por los tuyos. Durante tres interminables horas, sentí que estabas junto a mi. Fue algo bonito, tal vez loco, talvez iluso, y hasta patético talvez, pero que mierda, me hizo feliz.
En ese lugar tan privado, tan mío como dirías tú, estabamos juntos de nuevo, y eramos felices.
Es sólo mi imaginación, lo sé. No es real. Pero eso no quita lo que sentí. Fue genial verte otra vez, y punto. Recordar es volver a vivir, y yo, durante esas tres horas, viví mi vida como siempre quise, llena de sentimientos intensos, amor y risas.
Espero que estés muy bien, y ya estaremos viendonos en otra oportunidad, lo más probable, en mi imaginación.
PD: que tengas un feliz cumpleaños.
viernes, 15 de abril de 2011
Poema de la despedida
Te digo adiós si acaso te quiero todavía
Quizas no he de olvidarte... Pero te digo adiós
No se si me quisiste... No se si te quería
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.
Este cariño triste y apasionado y loco
Me lo sembré en el alma para quererte a tí.
No se si te amé mucho... No se si te amé poco,
Pero si sé que nunca volvere a amar así.
Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo
Y el corazón me dice que no te olvidaré.
Pero al quedarme solo... Sabiendo que te pierdo,
Tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.
Te digo adiós y acaso con esta despedida
Mi más hermoso sueño muere dentro de mí.
Pero te digo adiós para toda la vida,
Aunque toda la vida siga pensando en tí.
Quizas no he de olvidarte... Pero te digo adiós
No se si me quisiste... No se si te quería
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.
Este cariño triste y apasionado y loco
Me lo sembré en el alma para quererte a tí.
No se si te amé mucho... No se si te amé poco,
Pero si sé que nunca volvere a amar así.
Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo
Y el corazón me dice que no te olvidaré.
Pero al quedarme solo... Sabiendo que te pierdo,
Tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.
Te digo adiós y acaso con esta despedida
Mi más hermoso sueño muere dentro de mí.
Pero te digo adiós para toda la vida,
Aunque toda la vida siga pensando en tí.
J. A. Buesa
miércoles, 9 de marzo de 2011
1 año después
Es triste recordarte, triste porque parece que tus recuerdos no me causan el mismo efecto. La felicidad de aquellos días es cada vez más difícil de recordar y parece que cada día la nostalgia se va ahogando poco a poco; sin embargo hay días en los que, cual patada de ahogado, es más fuerte, pero cada vez más efímera y menos frecuente.
Es triste recordar que hace exactamente un año, hubiese podido proclamarme el hombre más feliz del mundo, el que lo tenía todo, el que no necesitaba nada, el que se había consagrado en vida.
Aún quedan lágrimas, pero ya no tienen el mismo sabor. Cada lágrima tiene menos sentido que la anterior y una por una, van perdiendo poco a poco su color.
Es cierto, ando por la vida careciendo de algo, algo que tú me diste y luego cruelmente me lo arrebataste sin darme un porque. Es cierto, a veces camino y desvío la mirada hacia un lado, ni siquiera yo sé bien porque, tal vez alguna parte de mi aún te busca, tal vez alguna parte de mi crea que aún estas a mi lado… Y es cierto, todavía sigo mirando el techo, repitiéndome a mí mismo: todo estará bien.
La gente me repite: haz cambiado…
¡Claro que he cambiado! Algo de mí, murió aquel día, cuando por fin me dijiste: ya no te amo
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