lunes, 26 de septiembre de 2011

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Han pasado más de 3 semanas desde que dejamos de hablarnos.

Han sido unas tres semanas muy particulares, muy malas diría yo. Entre lo peor que pasó, es que tuve un accidente con mi auto... me salvó el airbag. Desde entonces mi auto esta en el taller, mañana saldrá (que bendita coincidencia); pero lo pondré a la venta.

Luegos unos problemas de salud de mi padre, que afortunadamente no fue grave, aunque por un momento lo pareció... la verdad, yo ya me estaba preparando para lo peor.

En estas semanas he tenido sentimientos encontrados. Los primeros días la pasé tranquilo, con esa paz que me dio el haberte dicho todo lo que siempre quise decirte; aunque me despertaba en la madrugada repentinamente, durante 9 días (ya quería que acabe).

El último sábado la pasé sólo en mi casa, mis padres y mi hermana salieron. Rebuscando entre las cosas que saque de mi auto después del accidente, encontré los cigarros que dejaste la última vez que nos vimos. Nunca había fumado antes, y la verdad tenía toda la intención de seguir así hasta el final; pero motivado por sentir lo que tu sentiste durante las últimas semanas de nuestra relación (me contaste que fumabas frecuentemente), decidí abrir la cajetilla y sacar uno. Lo encendí y por un momento pensé en apagarlo, y seguir con mi plan de no fumar; pero la curiosidad pudo más.

Nunca antes había fumado, y desconocía los efectos que me causaría... sabes, ahora te entiendo. Debiste haberte sentido muy mal durante esas últimas semanas para recurrir al cigarro. 

Aquel sábado, sentía una gran angustía y ansiedad por verte, por hablar contigo; pero el cigarro me dio una sensación de tranquilidad, que elimino toda angustía y ansiedad mía. Estaba en otra.

Decidí que un cigarro bastaría, yo ya me sentía muy bien. Eran las 12 am. y me encontraba completamente sólo en casa. Aburrido y con ganas de que la noche no acabe aún, decidi poner musica y abrir una cusqueña red lagger (con el alcohol no tengo ningun problema, somos viejos amigos), y en medio de esa tranquilidad que me dió el cigarro, recordé toda nuestra historia desde que nos conocimos, y hasta lei una vieja conversación de msn.

Fue como si en ese instante, todo hubiese vuelto a ser como antes. Me reía recordando los buenos momentos, me criticaba a mi mismo por mis errores, te reprochaba a ti por los tuyos. Durante tres interminables horas, sentí que estabas junto a mi. Fue algo bonito, tal vez loco, talvez iluso, y hasta patético talvez, pero que mierda, me hizo feliz.

En ese lugar tan privado, tan mío como dirías tú, estabamos juntos de nuevo, y eramos felices.

Es sólo mi imaginación, lo sé. No es real. Pero eso no quita lo que sentí. Fue genial verte otra vez, y punto. Recordar es volver a vivir, y yo, durante esas tres horas, viví mi vida como siempre quise, llena de sentimientos intensos, amor y risas.

Espero que estés muy bien, y ya estaremos viendonos en otra oportunidad, lo más probable, en mi imaginación.

PD: que tengas un feliz cumpleaños.

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